top of page
Search By Tag:
Manténte al tanto

Una mirada a la realidad del perdón…

  • 27 jul 2017
  • 3 Min. de lectura

Hace poco tiempo una persona me preguntó ¿Qué haría si una persona me miente o me decepciona? Conteste

claramente que la perdonaría pero tomaría medidas con esa persona para que no me volviera a lastimar. Me sentí orgullosa de mi respuesta, pensando que era la manera más lógica de contestar, estaba perdonando (como Dios dice) y al mismo tiempo evitaba posibles conflictos con esa persona los cuales probablemente me llevarían a ser de mal testimonio. Ha pasado más de una semana después de esta afirmación y han sucedido una seria de situaciones que me han hecho reflexionar sobre esta pregunta, es decir, ¿hasta qué punto perdonaría? O en otras palabras… ¿Estas mostrando amor a esa amiga(o) que te falla constantemente?, ¿cuán a menudo traes a tu mente las actitudes, comentarios o acciones de una persona que te lastimó?, ¿cuántas publicaciones de Facebook se tratan indirectamente o directamente sobre algo o alguien quien nos hirió?, ¿Con qué frecuencia asumimos que las personas no cambian solo porque nos hicieron algo a nosotros? Entonces, realmente comprendemos el significado del PERDÓN, todo creyente contestaría que sí. Sin embargo, me temó que nuestras respuestas aunque pueden ser fundamentadas con la palabra de Dios en la vida real no cobran ningún significado, como afirma Santiago 1:22 solo somos oidores y no hacedores engañándonos a nosotros mismos. Así que recordemos algunas verdades sobre el perdón. Dios es misericordioso (Salmo 86:5; Salmo 78:38; Lamentaciones 3:22; Salmo 106:1) Misericordioso y clemente es Jehová; Lento para la ira, y grande en misericordia. Salmo 103:8 Comprender el carácter del Señor nos hace entender nuestra posición, como el Dios creador de todo el universo es lento para la ira y perdona todo. ¿Por qué yo no puedo perdonar? Dios ya nos perdonó (Colosenses 1:14; Efesios 1:7; Santiago 5:15) El Señor Jesucristo al morir en la cruz nos perdonó de todos nuestros pecados. Eso jamás cambiará ¿Por qué yo no puedo perdonar? Borró nuestras iniquidades (Isaías 43:25; Hebreos 10:17) Una vez que somos hijas de Dios, él ya no recuerda nuestros pecados ¿Por qué yo sigo recordando el pecado de mi hermano? Nos sigue perdonando (Colosenses 1:14; 1 Juan 1:9) Aunque constantemente pecamos en contra de Dios, él siempre perdona ¿ Por qué yo no puedo perdonar a mi hermano? Nos manda que perdonemos (Colosenses 3:13; Marcos 11:25: Mateo 18:21-22) No es una opción, debo perdonar a mi hermano. Que nos amemos (Mateo 5:43; Marcos 12:31; Santiago 2:8) La palabra de Dios es clara y perdonar no es algo fácil, pero decidir seguir en el camino de una vida sin perdonar es amargo y la amargura limita nuestra relación con Dios y por lo tanto, dejamos de ser herramientas útiles en las manos de Dios (Marcos 11:25). Considera lo siguiente para detectar si tienes una vida carente de perdón, • Existe alguna persona con la que evitas estar o tener una amistad • Crees que has solucionado un problema con una persona pero cuando se presenta otra situación recuerdas y confirmas que no vale la pena tener una amistad con ella • Hay alguna persona que repetidas veces la recuerdas de una manera negativa o ves su Facebook y tienes amargura en contra de ella Si en alguna de estos puntos recordaste a alguien, ora a Dios y primero agradece por traer a tu mente esa persona, pídele que te ayude a seguir los principios bíblicos para solucionar tus problemas con esa persona (Mateo 18: 15-17) y por último… el perdón es algo que se alimenta, decidimos vivir como personas que perdonamos cuando recordamos: • Dios me perdonó, ningún día se ha enojado conmigo y me ha recordado todos mis pecados pasados. • No merezco nada, todo lo que tenemos y somos es por la gracia de Dios, esta posición me hace ser humilde, no esperar nada de los demás. • Su palabra es verdad, el único antídoto para una vida ausente de perdón son las escrituras, saturarme de la palabra de Dios me hace pensar la verdad. • Glorificar a Dios es la meta de mi vida.

Porque si perdonáis a los hombres sus ofensas, os perdonará también a vosotros vuestro Padre celestial; más si no perdonáis a los hombres sus ofensas, tampoco vuestro Padre os perdonará vuestras ofensas. Mateo 6:14-15

 
 
 

Comentarios


© 2017 by  Devocionales Ester

bottom of page