CRISTO: UN AMOR INUSUAL
- 20 jul 2017
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Cada vez que voy al supermercado las veo. Especialmente cuando estoy en la fila de la caja para pagar lo que escogí. Son esas revistas que hablan sobre las últimas tendencias en la moda, sobre actores famosos, y sobre cómo usar tu lenguaje corporal para atraer la atención de chicos. Específicamente me llaman la atención aquellas que hablan sobre las últimas tendencias en maquillaje, y en ropa. Aunque sólo veo las portadas,,, en alguna ocasión hace tiempo llegué a abrir una de esas revistas. Veía a las modelos que aparecían en la foto con la ropa de moda, y aparentemente muy felices. ¿Después de todo visten lo último en moda no? Lo que el mundo cataloga como bello, atractivo y aceptable. El ser bella debe darte algo de felicidad, satisfacción, y aceptación en la sociedad en que vivimos. Y es que apelan a algo natural en el ser humano: Sentirse aceptados. No importa lo que cueste, si requiere tener un cuerpo atlético, ser bella, y demás. El asunto es sentirnos amados y aceptados por la sociedad. Mientras hojeaba la revista, venía a mi mente este pasaje: No os conforméis a este siglo, sino transformaos por medio de la renovación de vuestro entendimiento, para que comprobéis cuál sea la buena voluntad de Dios, agradable y perfecta. Romanos 12:2 ¡Pero sólo es maquillaje! ¡Que tiene eso de malo! ¿Pero desde cuando a mi me interesa tanto el maquillaje? Creo que todo comenzó cuando tenía unos 15 años. Aunque en casa no teníamos TV y no se nos permitió usar la computadora con Internet hasta la Universidad, aun así poco a poco comencé a entrar en ese universo de la moda y el maquillaje. Veía a las demás chicas de mi edad que se maquillaban y vestían ropa muy reveladora. Escuchaba comentarios de chicas de la iglesia: “Arréglate que ahí viene tu chico”. Les observaba como cambiaban su comportamiento delante de ellos, y después comprendí porque. Creo que la presión que el mundo ejerce sobre las chicas en general es demasiado fuerte cuando no vives día a día con Cristo. Tristemente, esos comentarios llegaron a tomar parte de mis decisiones en cuanto a la ropa que vestiría. El maquillaje, bueno la verdad, mi madre no me permitió usarlo hasta casi los 19 años. Así que eso no fue mucho problema para mí. Y es que en estas revistas hablan de el como al vestir esta ropa los chicos te prestaran más atención, el comportarte de cierta forma, o el maquillarte incluso de esta forma. Sin embargo, al analizar la raíz de todo este pensamiento y las revistas de belleza que en la actualidad salen, llegué a una conclusión. Hay al menos dos mentiras detrás de todo esto: Mi belleza y/o perfección es el ticket para el amor y que tienes que mostrar tu cuerpo para ser considerada bella. A partir de ese entonces que me di cuenta que con este tipo de ropa o maquillaje podías conseguir algo de atención por parte de los chicos, comencé a usar cierto tipo de ropa que no usaba antes. Como trabajé desde muy chica cada vez que recibía algo de dinero buscaba como comprar ropa o adornos que estuvieran de moda. Obviamente que no fueran tan llamativos, después de todo me consideraba una persona conservadora ¿no es así? Pero eran esas pequeñas cosas como lo último en joyería, anillos, pulseras, etc. Y el asunto era la intención de usarlos, la razón por la que escogía cierto tipo de ropa y lo que había en mi corazón realmente.Como Paula Hendricks escribió ya, que al hacer esto no era muy diferente al pueblo de Israel, el pueblo de Dios: Y salió tu renombre entre las naciones a causa de tu hermosura; porque era perfecta, a causa de mi hermosura que yo puse sobre ti, dice Jehová el Señor. Pero confiaste en tu hermosura, y te prostituiste a causa de tu renombre, y derramaste tus fornicaciones a cuantos pasaron; suya eras. Ezquiel 16:14-15 Confiaba en mi belleza, creía que si era lo suficientemente bonita en el exterior, un chico realmente me amaría y que los demás me aceptarían. Y es que todo en nuestra sociedad gira en torno a la aceptación por parte del mundo. Si eres bella o no, si tienes carrera o no, trabajo o no, si estás soltera pues que llegues a casarte, si estas casada que tengas hijos, y si tienes hijos que estos tengan una buena carrera en dónde sean reconocidos ampliamente, y después que se casen tenga hijos y… la lista puede seguir. Como si esto fuera lo que realmente satisface. La Palabra de Dios dice que el ojo no se cansa de ver ni el oído de oír. Pero ahora me doy cuenta que la belleza real y aceptación, no se encuentra en un producto de belleza o estatus, sino en un hombre: Jesucristo, un amor inusual, Últimamente meditaba sobre este hombre, y esto es lo que mas me asombra de Él. Él me amó cuando no había nada bello ni hermoso en nosotros. Revisa Romanos 5 Y Efesios 2. Circula cada palabra que describa que éramos cuando Jesús murió por nosotros. Por lo pronto aquí te dejo algunos. Jesús murió cuando éramos impíos, pecadores, débiles, y sus enemigos. Él me amaba cuando decidí guiarme por los estándares del mundo en cuanto a belleza. Cuando decidí buscar atención de otros chicos en vez de buscarle a Él. Este es un amor inusual. Es un amor real que es sufrido, es benigno, no tiene envidia, no es jactancioso, no se envanece; no hace nada indebido, no busca lo suyo, no se irrita, no guarda rencor;no se goza de la injusticia, más se goza de la verdad. Todo lo sufre, todo lo cree, todo lo espera, todo lo soporta. Y nunca deja de ser. (I Cor.13) ¿Que más puedo pedir? Tengo a un Dios que me ama en medio de mi debilidad, y no espera que sea bella o perfecta para hacerlo. Con un Dios como éste, no debes ser una chica que busca la belleza, sino que contempla la belleza de Cristo. Una cosa he demandado a Jehová, ésta buscaré; Que esté yo en la casa de Jehová todos los días de mi vida, Para contemplar la hermosura de Jehová, y para inquirir en su templo. Salmo 27:4 Si tu meta es ser la chica más sensual, nunca estarás satisfecha. Lo único que trae satisfacción es Cristo y su presencia. Aún y cuando según tú lo consigas será temporal, eso está basado en estándares que el mundo mueve a su antojo. Y aparte algún día llegrán lass arrugas, las marcas y demás. Pero si tú pasas más tiempo contemplando su belleza y menos tiempo viendo la última revista de moda, Su belleza satisfará tu alma. Después de todo el hizo las hermosas playas y bosques ¿no es así? Por favor no me malinterpretes. No estoy diciendo que descuides tu cabello o tus uñas o tu cuerpo. Debes cuidar tu cuerpo porque eres representante de Cristo. Tampoco estoy diciendo que abandones tus estudios o tu trabajo. Al contrario, en dondequiera que estés analiza las razones reales, en lo profundo de tú corazón del porque haces las cosas. Y aprende a usar lo que Dios te ha dado para su Reino y su gloria. Mientras no sobre estimes o subestimar tu apariencia física, o tu nivel de estudios, otros aún podrán ver que Dios valora tu corazón y Su Espíritu en ti. Una pregunta que me hago con frecuencia al escoger para tomar alguna decisión es: “El decir esto, o hacer aquello, o vestir tal cosa ¿distraerá a los chicos de Cristo?” ¿Qué hay de ti? ¿Cuál es tu ticket para el amor? ¿Un cuerpo perfecto? ¿Una extraordinaria personalidad? ¿O tal vez tu alto nivel de estudios? Revisa tu corazón y déjaselo al Señor, recuerda que Él te amó con un amor inusual y ya nos hizo aceptos en el Amado. Efesios 1:6 Con cariño, Tu hermana mayor en Cristo.





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